…. y comienza la cuenta atrás… faltan solo días, horas y te sientes nerviosa, solo deseas que todo salga bien…
La organización de un evento deportivo, y escribo desde el punto de vista del cual formo parte, conlleva muchos meses de trabajo, desplazamientos a otros lugares, solicitudes de permisos para garantizar la legalidad y seguridad de todos los participantes, visitar sitios donde al igual que tú organizan distintas carreras y que son tu competencia. Sientes que tienes que hacerlo cada vez mejor.
Estos últimos meses viajé y quise ver de cerca como lo hacían y organizaban otros, tratar de ser “una esponja”. Hubo días en los que pasé calor y otros en los que me mojé tanto, que llegué a sentir como me calaba la ropa, pero me encontraba a gusto porque estaba aprendiendo muchas cosas que luego podría añadir a mis conocimientos ya adquiridos. Fue muy agradable y satisfactorio llegar a un sitio donde te llamaban por tu nombre y te saludan. Recuerdo que a más de uno le pregunté ¿perdona, de que me conoces?, respondiendo: “de tus carreras Mari” y de nuevo te sientes orgullosa de lo que haces y ya no te importa si has pasado frio, calor o te has mojado con tanta lluvia repartiendo esa publicidad de tu carrera la cual intentas hacer llegar a cuantos más mejor.
Los momentos en los que pasas más nervios son los días previos, ya te has arriesgado con todo, no hay marcha atrás y los días pasan tan rápidos que sin darte cuenta, te encuentras repartiendo dorsales, saludando, intentando responder a dudas que surgen de última hora y un sinfín de cosas. SER RESPONSABLE, esa es la palabra, ante cientos de participantes que han confiado en ti y sientes que tienes que darlo todo por ellos.
En el momento, cuando se da la salida y ves sus caras donde te transmiten más nervios si se puede aún, entusiasmo, pasión por lo que les gusta…. tú estás pensando: “Dios mío, que no les pase nada a ninguno, que disfruten y lo pasen bien…” y entonces me sale una voz para decirles: “por favor, no corred mucho…” a lo que algunos me contestan: “relájate Mari”.
Al cabo de las horas, empiezan a llegar, y ahí estás tú pendiente de la expresión de sus caras, tratando de averiguar cómo les fue. Entonces te abrazan y te dicen: “enhorabuena Mari “y te saltan esas lagrimas que tenias ahí contenidas durante mucho tiempo y que ya no puedes aguantar y te dejas llevar por tus sentimientos.
Deseo dar las gracias a mis hijas, hermano y amigos, ya que sin ellos no sería posible. Agradecer a los Organismos e Instituciones, Entidades públicas y privadas, colaboradores, voluntarios, etc. que hacen posible que todo esto se pueda llevar a cabo. Este año no me quiero olvidar del amigo Super Paco, que nos hizo el honor de participar en nuestra I Travesía Nocturna de San Antonio el pasado 13 de Junio de 2015.
Y en especial GRACIAS a todos los participantes que me dan la oportunidad y satisfacción personal, de llegar a realizar mis sueños. Nos vemos en la próxima!
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